Un tema de prioridades
Los rusos de quienes nos hicimos amigos bajaron en Severobaikalsk. Tras varias horas de buena compañía nos dejaron sus contactos y nos conectaron con uno de sus amigos en Taishet, quien nos recibiría en su hogar y conseguiría trabajo para Henríquez y para mí por dos días en el hotel Biryusa. Teníamos la idea de encontrarnos con él apenas desembarquemos en la propia estación de trenes. Pero cuando descendimos no lo vimos al instante y como en minutos comenzaban los últimos juegos de la fase de grupos nos fuimos de allí. Con Henríquez queríamos encontrar un bar o restaurante donde pasen los partidos simultáneos en dos televisores pero nuestra perspectiva cambió al notar un detalle desde el exterior de la estación. A solamente dos cuadras encontramos el hotel donde se supone que trabajaríamos, enseguida nos dirigimos allí y nos presentamos ante el recepcionista. El trabajador no fue avisado de nuestra llegada por lo que nos pidió que volviéramos mañana. Salimos d...