Un tema de prioridades

Los rusos de quienes nos hicimos amigos bajaron en
Severobaikalsk. Tras varias horas de buena compañía nos dejaron sus
contactos y nos conectaron con uno de sus amigos en Taishet, quien
nos recibiría en su hogar y conseguiría trabajo para Henríquez y
para mí por dos días en el hotel Biryusa.
Teníamos la idea de encontrarnos con él apenas
desembarquemos en la propia estación de trenes. Pero cuando
descendimos no lo vimos al instante y como en minutos comenzaban los
últimos juegos de la fase de grupos nos fuimos de allí.
Con Henríquez queríamos encontrar un bar o
restaurante donde pasen los partidos simultáneos en dos televisores
pero nuestra perspectiva cambió al notar un detalle desde el
exterior de la estación. A solamente dos cuadras encontramos el
hotel donde se supone que trabajaríamos, enseguida nos dirigimos
allí y nos presentamos ante el recepcionista. El trabajador no fue
avisado de nuestra llegada por lo que nos pidió que volviéramos
mañana.
Salimos del lugar y caminamos dos cuadras hasta
llegar al Café París. Entramos pero el local contaba con un
televisor, lo que dificultaba para saber cómo iba el otro partido a
la misma hora que Colombia versus Senegal.
Entonces Henríquez me recomendó que me quedara. Él
quería ver sí o sí el último encuentro de Japón por ser un
equipo que le cayó simpático y un país que (según su opinión) es
un paraíso fiscal. Así que se retiró y buscó otro sitio. Al final
de la noche me enteré que pudo verlo pocas calles arriba en otro
local de Café París.
Para aquellos que se preguntan. Ambos pedimos
solamente un café. Lo único que podíamos pagar con los últimos
rublos que poseíamos.
Colombia 1 Senegal 0
El partido no sólo terminó con la derrota de Senegal en manos de Colombia, también significó la eliminación más increíble que se ha dado en toda la historia de las Copas del Mundo: se recurrió al fair play para que África quede sin representantes el resto del torneo.
El partido no sólo terminó con la derrota de Senegal en manos de Colombia, también significó la eliminación más increíble que se ha dado en toda la historia de las Copas del Mundo: se recurrió al fair play para que África quede sin representantes el resto del torneo.
Más allá de ello, fue un encuentro aburrido sin
grandes destaques. En el primer tiempo Colombia perdió a su figura,
James Rodríguez, por lesión y Senegal no molestó el arco de Ospina
más que en una jugada en la cual el VAR desestimó un penal.
Sólo podemos decir que la diferencia fue marcada por
el mejor centrodelantero que tienen los Cafeteros: Mina. No Falcao,
Mina, quien anotó su segundo gol en la Copa con un cabezazo de esos
que los arqueros africanos ayudan a que se les meta en el arco.
Tras la diferencia y lo que ocurría en el
Japón-Polonia, Senegal salió a buscar un gol que le asegure la
clasificación pero chocó contra el meta colombiano que preparó el
Mundial regalando goles a sus rivales con el objetivo de llegar al
torneo sin repertorio de errores.
Los sudamericanos lograron así el primer puesto y un
pasaje a octavos en el lado de los playoffs más accesibles.
Japón 0 Polonia 1
En un partido sin brillo, Japón logra la
clasificación por "flojito" al tener menos amarillas que
Senegal. Polonia por su parte se despide con una victoria que no
argumenta la clase de equipo que es: una selección sobrevalorada en
el nada real ranking de la FIFA.
Salvamos del encuentro la gran parada del portero
Kawashima, digna de ser destacada como la mejor del torneo hasta
ahora. Aunque como siempre le ocurren a los arqueros de selecciones
menores, nunca una buena atajada sirve para no perder.
Polonia consiguió el gol de la única forma que
puede hacerlo: jugada a balón parado. Bednarek confirmó dicha
teoría junto a la creencia de que los nipones son la peor selección
defendiendo ante este tipo de recursos.
El final del partido llegó a los 70 minutos cuando
ninguno de ambas escuadras quiso jugar más. Un criticable gesto
porque no avisaron a los aficionados que fueron a ver el partido y
pagaron por un show que no duró 90 minutos.
Panamá 1 Túnez 2
Dos de los peores equipos se enfrentaron entre sí
para darnos otra muestra de lo que vamos a tener que soportar a
partir del Mundial de Qatar cuando aumente el número de
participantes. Panamá y Túnez se despidieron (por suerte) de la
competición con un espectáculo con mucho ataque y emoción pero
practicado como si fuera un deporte nada relacionado al fútbol
profesional.
Fue también la última oportunidad para que el
zaguero Román Torres de los centroamericanos aproveche su look maorí
para abrir el partido con el haka. No lo hizo y por eso la afición
debió conformarse con pelotazos en largo, acrobacias fallidas,
disparos a las nubes y lanzamientos al arco desde los puntos más
remotos de la cancha.
El primer gol, anotado por los panameños, retrata lo
que fue el encuentro: cualquier cosa. Se trató de un disparo sin
pretensiones que rebotó en un zaguero y se metió contra el palo.
Ese remate ejecutado por José Luis Rodríguez puso por primera vez
en ventaja en la historia mundialista a Panamá lo que llevó a un
festejo colectivo alrededor del lanzador mientras cantaba: "Agárrense
de las manos, unos a otros conmigo...".
Durante el segundo tiempo, los africanos mostraron un
poquito más de noción del deporte que su rival y en las únicas dos
jugadas similares a lo que se llama “fútbol” lograron dar vuelta
el resultado. Ben Youssef y Khazri fueron los hombres gol en las
nombradas ocasiones.
Final del torneo para estas selecciones que
vacacionaron a través de la parte occidental del país más grande
del mundo. Ahora sin más partidos quizá puedan viajar y conocer la
parte asiática de Rusia.
Bélgica 1 Inglaterra 0
En un encuentro donde ambas selecciones jugaron a
perder, Bélgica se llevó los tres puntos gracias a la indisciplina
de Januzaj que anotó un golazo cuando no debía hacerlo.
A ambos equipos les servía ser segundos para ir a la
rama de los playoff que evita enfrentarse ante Brasil, Uruguay,
Argentina o Francia. Situación que explica la decisión del
seleccionador belga y del inglés de afrontar el cotejo con un equipo
suplente. Ambos querían perder.
Pero el extremo Januzaj no entendió el motivo de su
titularidad. Consiguió el gol en la segunda etapa de un partido en
el cual no pasaba nada. Dicho gol fue gritado con euforia por el
futbolista belga (que seguramente no verá más acción en el resto
del campeonato) hasta que notó que ninguno de sus compañeros lo
siguió y que otros de casaca con diseño de calcetín se tomaban la
cabeza.
La jugada frustró tanto al resto que las cámaras
además de caras largas lograron capturar el momento en el que
Batshuayi se dio un pelotazo a sí mismo utilizando uno de los palos
del arco para botar la bola.
Distinta a la de Januzaj fue la actuación del joven
inglés del Manchester United, Rashford, que disparó el balón fuera
dos veces estando frente a frente al portero Courtois. Ambos no goles
fueron aplaudidos y festejados en el banco británico.
Con todo lo ocurrido, Bélgica terminó primero y
selló su participación hasta cuartos de final cuando quedé fuera
ante un rival importante. Inglaterra sin embargo va más tranquilo;
por lo menos hasta que se dé cuenta que es Inglaterra.
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