Dúplex
Nos quedamos el día entero en Vanino. Tras dormir en
una pequeña pensión, caminamos por la ciudad recorriendo
principalmente la franja costera. No sabemos si era por el enojo e
impotencia de haber tomado el tren en dirección contraria (o
simplemente porque la ciudad no nos gustó) que no encontramos nada
bonito en ella. Henríquez por primera vez no tildaba un lugar de
"Paraíso Fiscal".
Tras varias horas de caminata encontramos un bar
deportivo llamado Myunkhen cerca del lago Ozero Muchke. Allí
entramos y nos ubicamos en una mesa del centro frente a la barra, por
debajo de la ventana y una bandera del F.C. Barcelona.
Los televisores colgados a la pared se distribuían
uno a la derecha nuestra y otro bien al frente. La idea de comer y
beber allí tenía la ventaja de que veríamos las transmisiones de
los partidos en simultaneo. Henríquez me propuso que yo mire los
encuentros de la TV del frente porque está más cerca y mi vista
suele fallar con la distancia y él se concentraría en la derecha
para luego comentarme sus opiniones de los encuentros para que pueda
escribir sobre ellos.
Con los primeros dos partidos comimos una pizza
familiar y dos cervezas. Salimos luego hacia el lago y volvimos rato
más tarde para pedir otra pizza y tomar más elixir de cebada.
Uruguay 3 Rusia 0
Rusia venía goleando. Uruguay ganaba apenas. Rusia
llegaba con ventaja. Uruguay para ser primero debía ganar. Rusia es
el local de la Copa. Uruguay es el segundo país con menos población
entre los participantes. ¿Cómo salió el partido? Goleó 3-0 La
Celeste.
Tal como todos los futboleros sabemos, mientras más
dudas se les sumen a los uruguayos sus posibilidades de ganar crecen
de manera exponencial. Fue justo lo que pasó en el Cosmos Arena a
partir del penal con barrera ejecutado por Suárez y el disparo del
adolescente con trencitas que tras un desvío se coló en el arco.
Era tan superior en ese primer tiempo Uruguay que
ante un miedo a goleada y por su mala actuación hasta el momento,
Smolnikov decidió ser expulsado cometiendo dos faltas dignas de
tarjeta.
No se puede decir más sobre el partido. El segundo
tiempo fue un monologo de goles errados por Cavani que quería anotar
por vez primera en el Mundial. Sobre el minuto 90 el delantero del
PSG, a medio metro del arco, pudo sacarse la mufa aprovechando un
rebote de Akinfeev (el golero experto en despejar hacia el centro del
área).
Se acabó el juego y Uruguay se convirtió en el
primer país extranjero en poder conquistar Rusia y a la vez en un
favorito para ganar el torneo. Algo que lo va a llevar a jugar muy
mal en los próximos partidos por lo que recomendamos no mirarlos.
Arabia Saudita 2 Egipto 1 (Comentario de Henríquez)
En un partido por el honor, egipcios y árabes se
despedían de su pobre participación en la actual Copa del Mundo. El
encuentro también sirvió para que los faraones homenajeen a su
abuelo, El-Hadary que con 45 años se convirtió en el futbolista más
viejo en jugar un partido mundialista.
Las dos selecciones que pasaron hambre en la
competición (no lo digo por no alcanzar la gloria sino por culpa del
Ramadán) se repartieron los cuatro buenos momentos del partido en
partes iguales. Egipto tuvo el gozo en el gol de su estrella, Salah,
y luego el destaque del abuelo El-Hadary cuando bloqueó un tiro
desde el punto del penal.
En cambio los saudíes disfrutaron de sus dos
alegrías en todo el Mundial justo al final de cada tiempo de este
partido cuando Al-Faraj y Al-Dawsari marcaron los goles que
significaron la victoria.
Así se despidieron egipcios y saudíes a quienes les
deseamos un viaje de regreso sin contratiempos y que si en cuatro
años siguen jugando al mismo nivel, preferimos que no vayan a Qatar
2022.
España 2 Marruecos 2
Con un extraño empate finalizó la disputa entre dos
países vecinos pero de distintos continentes. Habló por supuesto de
la favorita España y a la ya eliminada Marruecos.
Un partido con mucha fricción pero no entre las
selecciones, sino entre los futbolistas españoles del Real Madrid y
Barcelona. Algo que quedó demostrado en el primer gol cuando Iniesta
(del Barcelona) le pasó la pelota a Ramos (del Real Madrid) y éste
no quiso parar el envío apelando a que él sólo recibe de
verdaderos españoles y no de gente que quiere independizarse.
Tras la no recepción de Ramos, Boutaíb quedó en
carrera limpia hacia el arco (donde De Gea se para pero no ataja
hasta que Florentino Pérez lo compre de una vez por todas) y
convirtió sin oposición. Un gol por arriba se ponían los africanos
por primera vez en toda la competición.
Las rencillas entre catalanes y madrileños llevaban
al fracaso a La Furia Roja hasta que Iniesta puso paños fríos al
asunto dejando a Isco frente al arco marroquí para que marque el
empate. Dicha jugada fue la paloma de la paz que sobrevoló el
vestuario español, al menos por un rato.
En el segundo tiempo los europeos se llevaron mejor y
dominaron el balón; pero a 10 minutos del final, tras un córner,
En-Nesyri marcó de cabeza saltando más alto que el defensor Ramos
quien es digno de ser comparado con Messi. Pero sólo porque Maradona
hace declaraciones sobre los él también y porque ambos están
jugando a un nivel paupérrimo por el momento.
Cuando parecía que Marruecos se despedía del
Mundial con una victoria, un gallego apareció para empatar el
partido porque los del Madrid y los del Barcelona sólo estaban para
echarse en cara que uno ganó la Liga y el otro la Champions.
Portugal 1 Irán 1 (Comentario basado en lo contado
por Henríquez)
A pesar de que Quaresma abrió el marcador para los
lusos y que Cristiano Ronaldo tuvo un penal, los iraníes se quedaron
en la puerta de la hazaña a falta de sólo un gol de pasar a la
siguiente fase.
Lo más destacado del partido fue de nuevo el
narcisismo de Ronaldo quien falló un penal a propósito por la
envidia que le causó que en los medios periodísticos hablen en
demasía de Messi por su mal rendimiento y por la pena máxima
desperdiciada ante Islandia. Fue por eso que la estrella portuguesa
decidió hacer lo mismo buscando obtener mayor atención.
Quizá la diferencia entre el penal de Messi y la
falla de Ronaldo fue que el oriundo de Madeira lo hizo con el equipo
ganando 1-0. Mientras que en cierto instante, el de La Pulga le
entregaba tres puntos a Argentina.
De cualquier manera, la actitud del futbolista del
Real Madrid enojó a sus compañeros que, aunque saben que sin
Ronaldo no serían rival para ninguna otra selección, decidieron
regalarle un penal a Irán sobre el final del partido. Dicho penal
fue aprovechado por Ansarifard fijando el 1-1 definitivo.
Portugal con el empate desperdició la oportunidad de
ser primero y dejó en claro que el plantel de futbolistas debería
tener alguna sesión grupal con un psicólogo para controlar algunos
egos y posibles complejos de inferioridad.

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