Estrellas extintas
El viernes fuimos por la mañana al Hotel Biryusa
para presentarnos. Nos recibió la gerente llamada Irina que estaba
ansiosa por nuestra llegada para que trabajemos desde ese día hasta
el domingo como voluntarios remunerados.
Nos preguntó si dormimos bien en lo de Mijaíl
(suponemos que es el nombre de la persona que nos hizo el contacto)
a lo que respondimos que sí. En realidad respondimos con una mentira
piadosa porque pedimos permiso para descansar en la estación de
bomberos esa noche. Recuerden que nunca nos encontramos con ese tal
Mijaíl en la estación.
Irina nos mostró el cuarto donde viviremos hasta la
mañana del lunes y nos pidió que sobre el mediodía nos presentemos
en el restaurante para comenzar nuestras tareas.
Allí estuvimos de forma puntual para una recorrida
guiada alrededor del hotel donde nos informaron acerca de los
horarios, usos y trabajos que realizaríamos.
Henríquez debió trabajar de garzón tanto en el
restaurante como en el servicio del bar. Yo comencé limpiando
algunas habitaciones para más tarde, en la noche, colaborar con mi
compañero de viaje. No emití ninguna queja sobre ello porque
trabajar en el bar durante el horario nocturno es una oportunidad
para ver los partidos iniciales de los octavos de final.
Francia 4 Argentina 3
Argentina quiso borrar las dudas que dejó tras una
primera fase que no estuvo a la altura de otras campañas gloriosas
en el historial del fútbol albiceleste. Por eso un enfrentamiento
ante los Globetrotters era una oportunidad única de recuperarse y
encontrar el buen juego.
Se suponía que el rival es un equipo de fantasía,
no uno de verdad y esto con el poderío anímico obtenido tras ganar
sobre la hora la clasificación en fase de grupos. Lamentablemente
para las aspiraciones de los del Río de la Plata, los artistas de
circo fueron un plantel de futbolistas de verdad.
Desde un principio nada pintó bien para los
dirigidos por Sampaoli. Sobre los 10 minutos, el hijo de Usaín Bolt
con la camiseta de Francia aceleró como si corriera los 100 metros
llanos llevando la pelota hasta chocar con el defensor Rojo que es
bastante más duro que la cinta de meta donde finalizan las carreras.
La embestida hizo volar al francés por los aires concluyendo en un
penal que convirtió Griezmann. Una especie de revancha ante los
periodistas latinos que lo tienen bastante aburrido con la pregunta
de si es argentino porque anda con termo y mate.
A pesar del pavor que generó en otros momentos el
joven velocista Mbappé, la Albiceleste fue a la carga sin saber muy
bien qué hacer. En los cotejos anteriores la táctica de solamente
pasarle la pelota a Messi no funcionó y no parecía ser éste el día
para que la situación mejore. Fue por ello que se vio a varios de
los futbolistas sudamericanos nerviosos e imprecisos con el balón;
hasta al propio Di María que en una oportunidad recibió y al notar
que Messi estaba marcado se sacó la bola de encima con un tiro hacia
adelante que se metió en el arco rival.
El segundo tiempo todo parecía cambiar. Argentina
encontró a Messi en el comienzo y un disparo con pocas pretensiones
de la estrella encontró a Mercado solo en el área pequeña
francesa. El defensor argentino quiso recepcionar el balón pero el
control se le fue largo. De nuevo la fortuna hizo su aparición y
dirigió ese control defectuoso (mejor llamado desvío) hacia el arco
lejos del meta Lloris, a quien los galos paran debajo de los tres
palos vaya uno a saber para qué.
La ventaja confiaba a los argentinos y despejaba
todas las críticas que cargaban hasta el momento. Pero la soberbia
los distrajo otra vez y les hizo olvidar que al frente tenían a
artistas atléticos que algo de fútbol saben. Por lo que los
Globettroters con uniforme francés empataron el partido con un
remate lejano de Pavard.
Luego volvió a brillar el chiquito velocista que
varias veces se encerró en una jaula de monos dentro del área
evitando que dichos simios se hagan con el control de la pelota. Dos
veces, además, logró mandar la redonda dentro del arco.
Ya en el final del partido Messi volvió a pedir que
le pasen el balón y en una jugada que practican en el play station
con Agüero lograron maquillar el resultado final de cuatro goles
para Francia, tres para la Argentina.
Así se le termina el Mundial para los Messi y 10
más. Lo bueno es que despejaron las dudas con la que comenzaron el
encuentro y el torneo todo: no estaban para ser campeones.
Uruguay 2 Portugal 1
Muchos pensaban que tras la lluvia de goles en el
partido de primera hora, el siguiente no iba a tener un nivel similar
de buen juego y emoción. Menos cuando leían los protagonistas de la
partida y notaban que se enfrentaban Portugal y Uruguay; los
campeones de Europa empatando la mayoría de sus partidos y la única
selección que no recibió goles durante la primera fase. O sea, todo
apuntaba a un 0-0.
Sin embargo no fue así. Sólo siete minutos de juego
corrían cuando sobre la derecha Cavani cambió de frente para Suárez
que con pelota dominada levantó la vista y vio que podía dormir el
ataque con Bentancur o Vecino. El ariete charrúa al notar esas malas
posibilidades volvió a cambiar de frente para Cavani que al
encontrarse cerca del arco puso la cabeza y anotó el 1-0.
Uruguay sorprendía y obligó a Portugal a tirarse
arriba en busca del empate. Algo que no consiguió hasta el segundo
tiempo cuando, en un tiro de esquina, Pepe logró lo que parecía
imposible: ganar de cabeza en el área uruguaya y marcar un gol.
Un baldazo de agua fría que no fue tal para los
uruguayos porque minutos después, de nuevo, Cavani convertiría su
segundo gol. Esta vez un gol bien a la sudamericana aprovechando una
jugada que en el fútbol europeo es tan extraña que los futbolistas
del viejo continente no saben cómo repelerla: el pelotazo.
Desde un saque en largo la pelota terminó en los
pies de Bentancur que buscó al Matador para que, en el único
disparo uruguayo en todo el segundo tiempo, logre una nueva ventaja
celeste.
Volvió a irse Portugal arriba pero Cristiano Ronaldo
no estaba teniendo una buena noche. Mucho tuvo que ver en esto el
marcador central Torreira que con su baja estatura logró siempre
robarle la pelota al astro luso pasando entre sus piernas o por los
lugares más recónditos donde la estrella del Real Madrid no
esperaba.
Fue final entonces con marcador 2-1 a favor de los
celestes. Un dictamen que deja a Portugal y Argentina fuera de la
Copa, contrario del deseo de los periodistas de Fox Sports y ESPN que
al no estar Cristiano y Messi no saben sobre qué hablar en los
próximos partidos.

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