Todo para las cámaras
Si yo fuera el capitán del barco escribiría en mi
bitácora: "Hoy me despertó una foca". Así de literal
deben tomar mis lectores la frase de cómo comenzó mi día tras
dormir unas pocas horas a causa de mi turno nocturno en el barco.
Una foca barbuda, típica de los mares donde
navegamos, logró subir a la superficie de nuestro transporte e
ingresar al interior hasta el lugar que utilicé para recostarme
tapado con una colcha. El animal notó que pronto lo acusaría de
polizón por lo que rápidamente escapó al exterior y se zambulló
en las aguas heladas del mar de Láptev. No sin antes probar y
disminuir nuestras provisiones alimenticias.
Fui a pedir explicaciones de lo ocurrido a mis dos
compañeros de viaje y como no podía ser de otra forma, ambos ni
notaron la presencia del ser de más de 200 kilos por estar jugando a
la payana. Pero sí les pareció en un momento sentir un golpe brusco
sobre el barco aunque le asignaron como causa de chocar contra hielo
de las aguas.
Tras narrarles mi encuentro con la foca y su
glotonería, concluimos que era menester anclar en Tiksi para
aprovisionarnos y de paso ver los partidos de la fecha.
Tiksi es un municipio frío de menos de 10 mil
habitantes sin mucho para ofrecer, a pesar de que a Henríquez le
encantó por lo que tildó el sitio de Paraíso Fiscal. Llegamos una
hora antes del partido entre Francia y Australia por lo que Sheva nos
recomendó comprar peces y algo de grasa para el camino y hoy comer
en el restaurante Sever.
Ahí fuimos y en una TV 20 pulgadas observamos los
juegos del día.
Francia 2 Australia 1
La Comisión de Árbitros de la FIFA, con el permiso
de ésta, organizó en el día de hoy un encuentro entre los Harlem
Globetrotters del fútbol y la selección que le debía un favor al
máximo régimen por pasarla de Oceanía a Asia para poder tener un
cupo directo a los Mundiales. Dicho evento tuvo como objetivo mostrar
la tecnología con la que cuentan para realizar su tarea los
encargados de impartir justicia.
En homenaje a Jules Rimet, los Globetrotters
vistieron con la camiseta de Francia y lograron exhibir todas sus
habilidades acrobáticas algún igual que sus shows personales, su
exuberancia física y algunos raros peinados. Sobre todo fue durante
el primer tiempo que vimos varias de las fantasías que nos regala el
fútbol como por ejemplo sombreritos, dejar pasar la pelota por los
caños, tiros lejanos de volea, calecitas, tacos, entre otras jugadas
individuales. Pero de lo que se dice “fútbol”, hubo poco y nada.
Recuerden señoras y señores que bien puede parecer
que los Globetrotters son futbolistas y hasta dan la impresión que
dominan el juego de gran forma, pero la verdad es que no son un
equipo de fútbol como tal. Dicho esto no recomiendo que los tengan
en cuenta como favoritos para ganar el torneo. Notarán que si
enfrentan a un plantel de verdaderos profesionales del fútbol, estos
malabaristas no pasarán de fase.
Volviendo al partido de exhibición en sí, recién
durante el segundo tiempo los espectadores pudieron ver el
funcionamiento de los nuevos y no tan nuevos artilugios con los que
cuentan los árbitros.
En un ingreso con pelota dominada el globetrotter
rubio cayó en el área del equipo contrario y actuó haciendo que
protestaba al referí por no cobrar penal. El juez, cómplice del
espectáculo, respondió: "¡oh! ¡oh! No estoy seguro de saber
qué ha ocurrido. Será mejor que pida asistencia al Video Assistant
Referee (VAR)". Tras ello, el colegiado tomó rumbo hacia una
pantalla al borde de la cancha para ver el replay de la jugada y para
luego señalar el punto penal cobrando la infracción. Todos en el
estadio aplaudieron la actuación de los protagonistas.
El propio rubio remató la pena y anotó el primer
gol. Si algunos escépticos aún dudan de que se trató de un partido
para exhibir la tecnología, les alcanzará de prueba ver la actitud
del portero australiano que se quedó parado y el nulo festejo del
autor del gol.
Minutos después, el show armado entrega mayor
emoción cuando un tiro libre cae en el área francesa y un defensor
desvía la pelota con la mano denotando la influencia del básquetbol
en éstos artistas. El juez, está vez sin la ayuda del VAR,
sentenció penal y Australia sumó un gol que se convirtió en el
transitorio 1-1.
Para el final solamente quedó mostrar el
funcionamiento del chip interno del balón. Fue cuando el
protagonista principal en los espectáculos del grupo se lució
picando la pelota al portero australiano de manera tal que la guinda
dio en el travesaño, cayendo dentro del arco pero saliendo fuera del
mismo tras chocar contra el suelo. El reloj en la muñeca del árbitro
emitió un pitido confirmando que la pelota ingresó en su totalidad
entre los tres palos dejando sin lugar a duda alguna la validez del
gol.
Tras el final todos se saludaron y la gente del mundo
pudo tener más elementos para opinar sobre el uso de la tecnología
en el deporte.
Argentina 1 Islandia 1
El circo volante de la Argentina hizo su primera
presentación en la Copa de Rusia con la cantidad de espectáculo y
cabaret que siempre ofrece. Con su mayor vedette en la tribuna
(Maradona, por supuesto), pseudoperiodistas que opinan desde el
fanatismo y un D.T. acusado por malas decisiones; la tensión emergió
en el partido de la superpotencia contra un país de hielo y poca
población que por primera vez jugaba una instancia mundialista.
Una vez pitado el inicio del juego se estructuró la
situación constante donde la figura argentina, Messi, pide el balón
y enseguida es rodeado por medio equipo de vikingos que no dejan
espacio suficiente como para que se escabulla ni la más pequeña de
las pulgas.
Mientras tanto sus compañeros albicelestes descansan
y observan esperando ver cómo el Harry Houidini del deporte rey
logra salir por donde nadie más puede. Algo a que el crack los tiene
acostumbrados. Sin embargo, Messi salió del encierro varias veces
pero siempredejando la pelota en los pies de sus marcadores que con
pases largos inquietaron a una defensa rioplatense desorganizada y
nerviosa.
Además cada vez que un argentino contactó con el
balón, levantó la vista y buscó a Messi para darle el mismo.
Aunque a veces la redonda era controlada en una zona de la cancha muy
alejada al futbolista nacido en Rosario. En estos casos los
compañeros de Messi temblaban y, ante la confusión y el pavor,
inventaban opciones que no siempre eran las correctas. Como lo que le
ocurrió al defensor Rojo que intentó conectar con el portero
Caballero y por una rápida reacción del meta, el pase atrás no
acabo con los europeos celebrando un gol.
Argentina pudo abrir el marcador a través de Agüero
antes de la mitad de la etapa inicial. En su primer contacto con la
pelota, el “Kun” le rompió el arco al guardameta después de
mover la cintura, como quien baila lambada, y encontrar un sitio
libre para tirar.
Poco les duró la alegría porque minutos después
Islandia encontró el empate aprovechando la distracción de los
defensores argentinos que ya hablaban sobre cómo iban a celebrar la
victoria. Finnbogason marcó el histórico gol nórdico luego de un
rebote en el portero que dejó la portería sin protección.
Para el segundo tiempo, Sampaoli apostó al empate
dando ingreso al burócrata Banega que (como siempre) enlenteció aún
más el juego. Mientras que en Islandia decidieron poner a toda su
población dentro del área para tapar cualquier recoveco del arco.
Cumplida la hora de juego las ideas de los estrategas
de ambos combinados parecían caer de forma estrepitosa cuando el
árbitro cobró penal a favor de los sudamericanos. La
responsabilidad, como un mono criado por hombres, se cargó en los
hombros de Messi quien se vio envuelto en una gran disyuntiva. El
futbolista rosarino famoso por su buen corazón debió elegir entre
anotar la pena máxima para no ser menos que Cristiano Ronaldo ante
los ojos del diario deportivo Marca o brindarle al arquero islandés
Halldorsón un recuerdo imborrable de su debut mundialista.
Messi (como nos tiene acostumbrados) optó por la
opción menos egoísta y anunció su remate para que el golero vuele
y desvíe el lanzamiento tal cual estaría escrito en el guión de
una película. En caso de que muchos no lo sepan, Halldorsón además
de futbolista es director de cine.
Al final el 1-1 fue inamovible y todos en Argentina
culparon a Messi que con la conciencia tranquila sabe que si la
albiceleste está disputando el Mundial fue gracias a él.
Perú 0 Dinamarca 1
La fiesta parecía segura para los incaicos en su
vuelta luego de 36 años al magno evento de la FIFA. Varios partidos
invictos, un juego consistente y la propia motivación por estar en
la Copa eran motivos suficientes para confiar en obtener un buen
resultado ante los daneses.
En la cabeza del entrenador peruano, Gareca, todo
estaba planeado hacia un final feliz. Por ello dejó a su mejor
futbolista, Guerrero, en el banco de suplentes para colocarlo en la
segunda etapa. Una especie de vuelta gloriosa en homenaje a la
victoria del jugador frente al tribunal de penas que a punto estuvo
de inhabilitarlo para el Mundial.
Perú en sí fue el claro dominador del partido con
su juego de pases cortos y amagues en los últimos metros que
marearon a los estructurados europeos que poco llegaron al arco
defendido por Gallese. Sin embargo, los futbolistas peruanos
olvidaban rematar al arco desaprovechando oportunidades claras de
abrir el marcador. Quizás debieron revisar si el joystick tenía el
cuadrado funcionando correctamente antes de comenzar el partido. No
existe otra fundamentación que explique el no rematar cuando
tuvieron posibilidades de tiro.
A pesar del 0-0 todo era una fiesta para los
sudamericanos. Estaban muy seguros de que el gol llegaría en el
segundo tiempo cuando ingrese Guerrero. Tanta confianza quedó
ilustrada en el final del primer tiempo cuando el equipo de la franja
roja dispuso de un penal que Cueva no convirtió en gol. El hábil
mediocampista prefirió tirar la pelota a la tribuna para que algún
hincha transandino tenga un souvenir de la vuelta peruana a los
mundiales.
Todo parecía tranquilo pero dentro de tanta calma
llegó la sorpresa del gol de Poulsen a los 59 minutos. Hecho que
generó que de la banca de Perú salte antes de tiempo el goleador
Guerrero para rescatar el festejo.
Guerrero entró, intentó, buscó el gol pero no
cambió el destino del partido. Dinamarca se llevó los tres
puntos.
Croacia 2 Nigeria 0
En el encuentro que los seguidores del deporte en la
previa titularon "El Partido de los Manteles" haciendo
referencia a los diseños de las camisetas de Croacia y Nigeria, los
balcánicos vencieron a un equipo africano falto de identidad por los
hechos que paso a enumerar.
Primero que nada, Nigeria sorprendió a propios y
extraños al ingresar a la cancha con una camiseta verde oscuro y
lisa, muy distinta al esperado diseño que rompió los ojos de todos
cuando lanzaron su vestimenta oficial para el 2018. Y segundo porque
el futbolista Etebo parecía no estar seguro de cuál escuadra
defendía, lo que lo llevó a anotar un gol en propia puerta sobre la
media hora.
Ya en el segundo tiempo el entrenador de Nigeria notó
la falta de creatividad que sufría el equipo en ataque. Entonces,
apelando a sus conocimiento de mitología griega, mandó al campo al
futbolista Musa en claro plan de inspirar a sus dirigidos. Una mala
apuesta porque el hecho amplió la problemática de identidad debido
a que Nigeria tiene su propia cultura y seres destacados en los mitos
locales.
Al fin y al cabo, faltando 20 minutos un defensor de
las águilas africanas demostró la falta de cariño que al parecer
sufre y abrazó como haciendo "cucharita" a Mandzukic lo
que terminó en que el árbitro pite penal. "Mil pesos"
Modric tomó la responsabilidad y agrandó la diferencia en el
marcador.
Croacia por no tener vergüenza del diseño de su
uniforme se llevó los puntos en el Partido de los Manteles.

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